Interés, Lenguaje y Redes sociales


NOTA: Enrique Forniés es un gran amigo que ha tenido la deferencia de aceptar mi invitación para participar en este blog. Doctorando de la Universidad de Alcalá en la línea de investigación relativa a filosofía del lenguaje cooperará con artículos relativos a Medios Sociales para abordarlos desde un punto de vista crítico y científico.

Buscamos información acerca de un producto y lo introducimos en Google. Entre las opciones que nos despliega el buscador algunas son foros donde usuarios opinan acerca del producto en cuestión.

Entramos en uno de ellos, leemos la primera entrada, no le damos ninguna credibilidad y salimos de este foro por considerarlo engañoso. Nunca más entraremos en él. ¿Por qué ocurre esto? Las entradas que producen este efecto, comúnmente están realizadas por participantes con cualquier tipo de pseudónimo. Asimismo, aparecen como la acción voluntaria de un usuario muy satisfecho que quisiera compartir con todo el mundo su tan positiva experiencia. Son entradas detalladas, donde el usuario realiza una valoración exhaustiva de cada uno de los elementos del producto en cuestión porque ha sido para él un verdadero hallazgo. Entonces ¿por qué cerramos inmediatamente este foro negándole a partir de entonces cualquier tipo de credibilidad?

En primer lugar, curiosamente, estas entradas aparecen en numerosas ocasiones como la única existente acerca de un producto. Nadie más ha opinado o ha respondido al usuario. Para nuestra sorpresa, esta persona en cuestión parece ser la única que ha probado tan estupenda mercancía. En segundo lugar, el sujeto parece estar admirablemente bien informado acerca de la utilidad de todos los aspectos del producto, el nombre exacto de sus piezas o elementos, cada uno de los servicios que ofrece y qué departamento se encarga de ello, el precio tan favorable que tiene en relación a su calidad, etc. Pero, vuelvo a insistir, nadie más parece haber gozado de tan magnífica experiencia. Ni siquiera alguien parece interesarse en cómo es posible adquirir o disfrutar tal producto. Nosotros mismos, como posibles usuarios que hemos buscado específicamente opiniones acerca de ello, no nos mostraremos interesados en esta opinión. De hecho, lo más probable, es que influya negativamente, ya no en nuestra valoración del producto, sino de la empresa que lo fabrica, ofrece, o comercializa.

Obviamente, esto es debido a que sabemos que la opinión en cuestión no es de un usuario satisfecho, sino de la propia empresa. No es más que un burdo engaño. Su intención es, que tras leer el mensaje, salgamos a gastar nuestro dinero. Y eso es lo que hace que no despierte ningún interés en nosotros. “¿Por qué nadie añade opiniones?” se pregunta el especialista en redes sociales de la empresa en cuestión. “Si utilizo su mismo lenguaje ¿por qué nadie me habla?” Y esto suponiendo que sea tan socrático como para pensar que una vida sin reflexión no merece ser vivida. El interés del comerciante es vender su producto, hacer que la persona se levante de la silla y salga a la calle. Sin embargo, quien expresa su opinión en los foros no pretende eso, sino entablar conversaciones con otros usuarios o gente interesada en el tema. Por eso sus entradas en los foros se parecen más bien a preguntas o a problemas a medio resolver que han surgido de su experiencia. Su interés es reavivar la conversación, no darla por zanjada. Para el usuario de los foros, aquel que se levanta y se marcha es un compañero perdido.

Es posible que las empresas realicen estudios de mercado partir de las opiniones vertidas por los usuarios de redes sociales. También es imaginable que lleven a cabo prospecciones en los foros para recoger el modo de hablar de estos usuarios y copiarlo para influir directamente sobre ellos. Asimismo, podemos pensar que creen espacios para que los usuarios de sus productos dejen allí sus opiniones. Sin embargo, todo estará condenado a un silencioso fracaso. Una empresa (grande, pequeña o unipersonal) está orientada a la venta de sus productos. Éste, y no otro, es su interés principal, por lo que cada una de sus acciones tendrá esta orientación. Debido a ello, cualquier intento por mimetizarse con el resto de usuarios siempre será descubierto. Hablar como lo hacen los usuarios de estas redes supondría cambiar sus propios intereses, lo cual es imposible porque son lo que conforman la empresa.

Las redes sociales son conversaciones. Por eso, el interés de la propia red es mantenerse viva.

2 comments

  1. Pero se podría basar un negocio en intereses extra, de los que la consecuencia fuese la venta del producto. Tengo en mente una idea de este tipo, para un portal de venta on-line, y no sé si saldrá adelante, pero lo intentaré en cuanto pueda.

    La cuestión es que el empresario debería interesarle crear una comunidad, no en torno a su producto en concreto, sino en torno al tema relacionado. Como ejemplo, un vendedor de ordenadores podría crear un portal sobre informática, creando post sobre temas del momento, hablando de productos que existen en el mercado, etc. generando conversación y opiniones en los comentarios o foros. El tema es que las entradas tendrían que ser objetivas, sin intentar vender el producto. Y si a uno de los usuarios del foro le termina interesando, podría acceder desde allí a la página de venta propiamente dicha. Creo que podría funcionar un modelo parecido.

    1. Ante todo, G., gracias por tu interés y tu participación.

      La idea que ofreces resulta interesante y desde luego ofrece una manera original de entender el problema. Lo que ocurre es que los posts donde se describen objetivamente las cualidades de un producto rara vez se muestran decisivos a la hora de tomar una elección entre varias opciones posibles. Piensa, por ejemplo, en las veces que se utilizan páginas como ciao.es. Habitualmente, los usuarios de esta página conocen de sobra las propiedades de los productos en los que están interesados, pero lo que necesitan es la experiencia de otras personas cuyos intereses son increiblemente dispares. Porque es posible que quien esté interesado en adquirir una cámara fotográfica le interese más que sea resistente a los golpes que el tipo de flash que incorpora. Por otro lado, a pesar de ser externas a las empresas, las páginas de este tipo cuentan con enlaces a ellas donde poder realizar la compra del producto elegido.
      Con esto no digo que las páginas pertenecientes a empresas donde se da información objetiva de sus productos no sean necesarias o resulten inútiles. A lo que me refiero es a que las auténticas decisiones acabarán tomándose en lugares externos a ellas.

      Espero haber sido de ayuda
      Un saludo,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s